2016/06/26

Reflexiones amorosas de un domingo cualquiera

El olor a muerto que viene de mi armario es tan fuerte que tapa todos lo demás. Trato de ignorarlo, actuar como si no pasara nada, engañándome... igual que te engaño a ti con abrazos ausentes y caricias vacías. Ambos sabemos que lo que cubre mi cuerpo son heridas aún sin cicatrizar.

Y es que yo siempre me he he sentido orgulloso en cierta medida de cada decisión, independientemente de si era acertada o no, pues forman parte de lo que soy. A pesar de todo, será porque me fallan las fuerzas o porque no estoy para volver a inmolarme pero, he de reconocer la realidad de que no estoy preparado para hacer lo que querría. Sigo teniendo a la espalda una mochila cargada con piedras de miedo e inseguridad que yo mismo he llenado. Y, lo más importante de todo, porque yo no soy la persona que quiero ser cuando me embarque en esa maravillosa aventura. 

Solo deseo una cosa... Cuando te conozca, conocerme. Pues solo así podre ofrecer lo que tengo y aceptar lo que me den, porque solo buscándome a mi podré hallarte.

2015/05/30

Borradores perdidos de alguien que nunca ha llegado a encontrarse

Tan triste como un poeta que carece de musa es la historia del soldado sin guerra. Condenado a combatir por un nuevo sentido a su vida, un lugar al que ahora poder llamar "hogar". Ya no podrá volver a refugiarse en el fragor del combate, solo puede enfrentar el vacío que, inclemente, lo devora desde su interior. ¿Cómo afrontar todo este torrente de emociones si para poder sobrevivir se vio obligado a dejar de sentir?

Oh, pobre soldado, nadie te explicó que no existe trinchera capaz de protegerte de tus sentimientos. Ahora, hecho una madeja en un rincón, te ves bañado en lágrimas anhelando ese tiempo pasado en el que aún conservabas tu preciada inocencia.

Valor, soldado mío, pues tienes por delante la más cruenta de la guerras: esa en la que lastrado por tu dolor y con la única compañía de tu soledad, combatirás por saber quién eres fuera del campo de batalla.

2015/05/23

El clavo que sobresale

No me ha resultado nada fácil desarrollar la confianza para defender mis ideas, sin embargo, la verdad (así como la autoestima) solo tiene un camino. Es por dicho esfuerzo que he decidido mantener esta actitud, mostrándome sin tapujos, exponiendo mis sentimientos en lugar de tragármelos, respetando mi criterio y reconociendo el logro que implica tratar cada situación de frente.

He crecido y cuando me miro al espejo veo fuerza, veo sabiduría, veo valor, veo un hombre, y es que las cicatrices son hermosas cuando eres consciente de la lecciones y experiencias que reflejan, cuando eres capaz de apreciar la belleza que conlleva ver como sanan. Sin todas esas heridas probablemente no estaría aquí, pues solo a través de abrazar el dolor puedo convertirlo en el caldo de cultivo de mi esencia, solo dando rienda a mi creatividad consigo atisbar toda su dimensión, solo a través de bucear dentro de mí puedo aplacar, aunque sea un rato, mi curiosidad insaciable.

No puedo mentirme, este camino no está exento de baches o escollos. Habrá situaciones que pondrán a prueba mi convicción, cometeré errores y tendré que lidiar con las consecuencias, pero igual que he estado haciendo, lo afrontaré con resiliencia convirtiéndolo en un nuevo en motivo de orgullo. Por eso acepto lo que venga, porque recojo el fruto que surge de cada gota de sudor y de cada lágrima que he vertido hasta hoy y que verteré en el futuro.

Es curioso entender la inocencia con la que me aconsejaron pasar desapercibido, sin pensar en las consecuencias pero con toda la mejor intención, hasta los referentes cometen fallos. Trataron de protegerme del mundo y me dijeron que protegiera al mundo de mí, porque no estaban preparados para entender lo que tenían entre manos crecí pensando que yo era incomprensible. Ahora mismo, prefiero pagar el precio, por alto que sea, antes que volver a traicionarme, ya que las demás personas que tengo en mi vida pueden venir o marcharse a su antojo, pero conmigo mismo es con quién voy a pasar el resto de mis días. Así que voy a disfrutar todo lo que pueda de mi compañía, a perdonarme por todo el perjuicio que me haya causado hasta ahora y a quererme como solo yo puedo amarme.



La belleza se puede encontrar en los sitios más extraños

2015/02/18

Samsara

Para poder avanzar hay que morir. El problema reside en que el cuerpo y la mente están diseñados para vivir y de ahí la resistencia. Porque la sentimos como una derrota, aunque sepamos no que no es así, que esta bien y ha llegado la hora, la seguimos sintiendo como un fracaso. Este ciclo es eterno y, cómo el ave fénix, una vez muertos renacemos de nuestras cenizas para volver a crecer y volver a morir. No creo que haya forma de escapar salvo estancarse agonizando por miedo a lo que vendrá. La muerte es parte de la vida, y no hay que temer a la vida. Y, sin embargo, aquí estoy yo evitando pasar a la siguiente fase de esta rueda de reencarnación.

2015/02/14

Honestidad

Voy a tratar de no edulcorar mi realidad. Mi día a día me resulta tan nocivo y turbio que me siento incapaz de vera dos palmos más allá de mi nariz.

Es todo tan doloroso... Hay ocasiones en las cuales, incluso, soy incapaz de mirarme en un espejo sn que esto me provoque arcadas, Es por mi autoaversión, nacida de la falta de confianza y el desconocimiento de mi alma. Cada instante es una lucha contra mi mismo por no dejarme caer, ni siquiera tengo ganas de relacionarme con el mundo en ninguna de sus facetas. El único motivo por el cual no he acabado con mi vida es la brutal rebeldía que me acompaña desde que tengo uso de razón.

A diario me flagelo por sentirme indigno de amor y/o respeto, ya que nunca sentí nada parecido por parte de mis padres. Soy impermeable a todo lo hermoso o medianamente positivo que se diga sobre mi persona, ya que la visión que tengo de mi mismo está completamente distorsionada. Hasta he llegado a desear que muchas muestras de cariño, sino todas, fuesen en realidad un desprecio o insulto, ya que me duele menos una agresión frontal que un gesto de cariño desinteresado.

Y es que no puedo evitar verme como un subproducto, un ejemplo claro del fracaso educativo, una advertencia para aquellos críos que decidan seguir su propia senda, una bala perdida en un mundo que no es capaz de asumir la existencia de alguien como yo.

Pero me da igual lo jodido o contraproducente que sea, comprendo el porqué mis padres me educaron y ejemplificaron de forma tan nefasta. Nadie les enseño como educar a sus hijos para que creciesen como individuos sanos y, mucho menos, a un niño tan sensible o perceptivo como pude ser yo.

Lo terrible de esto es que comprenderlo no me vale ni para tomar por culo pues ahora me toca a mí hacer el trabajo que dejaron a medias y enseñarme a conocer mi esencia, asumir las circunstancias de mi evolución desde que tengo memoria, aprender a quererme y respetarme de la manera que merezco, romper la armadura que construí para sobrevivir a este entorno cáustico de incomprensión y rechazo, desarrollar métodos para alimentar mi creatividad innata y encausar mi jodido potencial que desproporcionado parece ser.

Pero todo eso no es la pero parte, ojala fuese así. Lo más horroroso de todo es que para poder cubrir esas necesidades, tan básicas y complejas en si mismas, he de librarme de toda la mierda que se ha ido acumulando a lo largo y ancho de todo mi puto árbol genealógico desde que el mundo es mundo. Porque soy como soy y porque mi único objetivo, por lejano e improbable que lo sienta, es sentir lo que es ser feliz en mis propias carnes. He tomado la decisión de acabar con esta maldita herencia de sufrimiento pese a quien pese y caiga quien caiga,

Ahora, acompañado de mis vacíos, ambivalencias, inseguridades y la poca fuerza que soy capaz de albergar, me embarco en este viaje de crecimiento hacia mi propio centro. No va a ser un camino de rosas, pero la alternativa es peor que la muerte: ser mediocre y vivir escondido para poder pasar desapercibido siendo uno más.